Tipos de afiliación

El Régimen Orgánico contempla dos tipos de pertenencia:

– Adherentes: personas que apoyan la inscripción del movimiento, generalmente a través de su firma en las etapas de constitución.

– Adherentes Permanentes: militantes activos del movimiento, con plenos derechos y obligaciones internas.

Para ser adherente permanente se requiere:

– Ser ciudadano ecuatoriano desde los 16 años.

– Estar en goce de los derechos políticos.

– No pertenecer a otra organización política reconocida por el CNE.

– Aceptar la Declaración de Principios, el Régimen Orgánico y los reglamentos internos.

Derechos y deberes

Derechos de los adherentes permanentes:

– Participar con voz y voto en las Asambleas del movimiento.

– Elegir y ser elegidos para cargos de dirección.

– Ser considerados para candidaturas a dignidades de elección popular.

– Recibir información, formación política y acompañamiento organizativo.

– Presentar propuestas, observaciones y críticas a las autoridades, en el marco del respeto y la normativa interna.

Deberes:

– Respetar la Constitución, las leyes y el Régimen Orgánico del movimiento.

– Participar activamente en las actividades políticas, formativas y comunitarias del movimiento.

– Contribuir al fortalecimiento organizativo, aportando con tiempo, ideas y, de ser posible, aportes económicos.

– Defender la imagen, principios y decisiones democráticas del movimiento.

– Cumplir y hacer cumplir las resoluciones adoptadas en los órganos de dirección y deliberación.

Formación política

El movimiento cuenta con una Comisión de Capacitación Política, encargada de:

– Desarrollar escuelas de formación ideológica y política para la militancia.

– Organizar talleres, cursos, seminarios y encuentros de debate.

– Elaborar materiales educativos sobre historia política, derechos, economía, medio ambiente y participación ciudadana.

– Promover el análisis crítico de la realidad local, nacional e internacional.

Voluntariado

Además de la afiliación formal, el Futuro Progresista promueve la participación de simpatizantes y voluntarios en:

– Campañas territoriales.

– Actividades comunitarias y mingas.

– Jornadas culturales, deportivas y juveniles.

– Procesos de observación electoral y control social. El movimiento ofrece espacios abiertos de participación ciudadana, más allá de la militancia formal, con el objetivo de construir una cultura democrática, solidaria y comprometida con el Azuay.