Diagnóstico y enfoque
La economía popular y solidaria (EPS) es una realidad histórica del Azuay: miles de familias viven de la pequeña agricultura, la artesanía, los oficios y los emprendimientos familiares y comunitarios. Sin embargo, estos actores enfrentan problemas de financiamiento, acceso a tecnología, caminos en mal estado, intermediación abusiva y falta de políticas públicas sostenidas.
El Futuro Progresista concibe a la EPS como motor de un desarrollo alternativo, basado en la asociatividad, la cooperación y la distribución justa de beneficios. Se busca fortalecer a cooperativas, asociaciones, comunas y emprendimientos locales, articulándolos con mercados locales, nacionales e incluso internacionales, bajo principios de comercio justo.
Objetivo general
Promover un modelo de desarrollo económico provincial basado en la economía popular y solidaria, que dinamice las economías locales del Azuay, fortalezca las organizaciones comunitarias de producción y comercio y asegure ingresos dignos para la población, reduciendo la pobreza y la desigualdad.
Objetivos específicos
– Impulsar la asociatividad y el cooperativismo en los sectores agrícola, ganadero, artesanal, de servicios y comercio, mediante asistencia técnica, capacitación y apoyo a la formalización.
– Garantizar acceso a financiamiento para la EPS mediante programas de microcrédito, capital semilla y fondos rotatorios gestionados con transparencia.
– Fomentar la transformación de materias primas mediante agroindustria y manufactura artesanal, generando valor agregado local.
– Crear y fortalecer ferias campesinas, mercados comunitarios y plataformas digitales para la comercialización directa, reduciendo la intermediación.
– Articular la inversión pública provincial, cantonal y parroquial con las necesidades productivas de cada territorio, priorizando proyectos que beneficien a pequeños productores y asociaciones.
Líneas de acción por nivel de gobierno
Nivel Provincial (Prefectura):
– Crear un Programa Provincial de Fomento a la Economía Popular y Solidaria, con fondos destinados a microcréditos, asistencia técnica y capacitación en gestión y comercialización.
– Establecer centros de acopio provinciales y subregionales para productos agrícolas y artesanales, gestionados en coordinación con asociaciones y cooperativas.
– Desplegar equipos técnicos de extensión productiva y agroecológica que apoyen a productores en todo el territorio.
– Promover alianzas con universidades, institutos técnicos y organismos de cooperación para innovación productiva, encadenamientos y certificaciones.
Nivel Cantonal (Municipios):
– Crear o fortalecer Unidades de Desarrollo Económico Local para acompañar emprendimientos y asociaciones.
– Aprobar ordenanzas de fomento a la EPS: reducción de tasas, acceso preferencial a espacios de feria, incentivos para la compra pública a productores locales.
– Impulsar incubadoras de negocios y centros de emprendimiento (especialmente para jóvenes y mujeres) en ámbitos como tecnología, turismo, economía creativa y servicios.
– Organizar ferias periódicas y eventos de promoción de productos locales, asegurando la participación de todas las parroquias.
Nivel Parroquial (Juntas Parroquiales):
– Conformar Consejos Parroquiales de Desarrollo Económico Comunitario para identificar proyectos productivos prioritarios.
– Coordinar con municipios y Prefectura la ejecución de proyectos que requieren inversión en riego, caminos de acceso, centros de acopio y espacios de comercialización.
– Organizar ferias parroquiales y apoyar la participación de productores en ferias cantonales y provinciales.
– Promover la formación de asociaciones y cooperativas, ayudando a la organización comunitaria y a la gestión básica.

